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El primer paso hacia una crianza respetuosa

June 6, 2017

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Muchas veces hemos dicho que no queremos repetir los errores que nuestros padres cometieron con nosotros y sin embargo llega ese día en el que nos damos cuenta que estamos haciendo exactamente lo mismo, o bien, que estamos parados justamente en el otro extremo de la cuestión.

 

Nos volvemos autoritarios o permisivos y hasta en muchas ocasiones durante el día o el correr de la semana fuimos variando entre ambas; un día somos autoritarios y decimos “este chico tiene que respetarme y hacer caso de alguna manera”  y al otro día o después de algunas horas, nos gana el cansancio y los dejamos hacer lo que quieran...

Nuestra rutina y el estilo de vida en el que estamos inmersos nos dificulta la maravillosa oportunidad de pensar a largo plazo y poder llevar a cabo un estilo de crianza que desarrolle en nuestros hijos habilidades de vida como la resolución de problemas, la responsabilidad, el respeto, etc.  Creemos que llevar adelante una crianza que permita esto, lleva mucho trabajo, que no tenemos tiempo, que no tenemos las herramientas y principalmente, que ¡no sabemos cómo hacerlo!

La disciplina positiva nos brinda la parte más difícil; las herramientas, las opciones para poder aplicar y vivenciar una crianza con límites y amor. Paulatinamente los hogares en donde la disciplina positiva está presente, se vive un clima de armonía, en donde cada integrante se siente parte y dónde todos reciben un trato respetuoso y justo.

Algunas de las herramientas (y por qué no, una de las principales) nos ayudan a poder entender el comportamiento de los niños. Las autoras del programa, Jane Nelsen y Lynn Lott destacan las creencias equivocadas (o no…) que pueden desarrollar los niños por el deseo de sentir que pertenecen o son importantes dentro de la familia.  Estas creencias son las que conducen a los niños a comportarse “de manera equivocada” pero ¿qué sucede cuando solo nos quedamos con ese comportamiento? Seguramente el niño seguirá manteniendo su conducta (llamados de atención, luchas de poder, venganza o sumisión) y por ende, seguirá alimentado su creencia equivocada.

Es por esto que dentro de la crianza basada en la disciplina positiva es esencial hacerle sentir a los niños que son importantes para nosotros, que son una parte fundamental en nuestra familia y que su opinión es tenida en cuenta. Aquí les dejo algunas ideas para poder implementar y que aunque sea con pasitos pequeños, puedan comenzar a transitar el camino de la crianza respetuosa:

  • Frente al mal comportamiento, no nos quedemos solo con la conducta. Empaticemos con sus emociones y démosle la oportunidad de buscar una solución: “entiendo que estés enojado porque te sacaron tu juguete y tu respuesta no fue respetuosa. ¿se te ocurre alguna manera amable para expresar tu enojo y solucionar esto?”

  • Hacerlos sentir importantes. Pasar un tiempo de calidad y especial con ellos puede lograr cambios significativos. No es necesario un plan extraordinario, simplemente con sentarse a conversar a solas y sin interrupciones (sin celular o tv por ejemplo) es suficiente.

  • Compartir en familia aquellas cosas tristes o felices que nos sucedieron en el día. ¿No es una maravillosa manera de pasar tiempo en familia?

  • Darles tareas importantes dentro de la familia. Aunque a veces, por cuestiones de tiempo, resolvemos cosas por ellos, los niños sienten que pertenecen y se sienten capaces cuando les damos trabajos que aportan significativamente a la familia.

  • Enseñe y modele el respeto mutuo. La amabilidad y firmeza al mismo tiempo puede ser la clave. Si en una situación respeto al niño y me mantengo firme estoy siendo de gran ejemplo y estoy enseñando a respetar.

  • Si la situación lo permite, esperar a que todos estén calmados para buscar una solución. Cuando nuestras emociones inundan nuestro cerebro racional, es difícil encontrar una solución justa y respetuosa. Una vez calmados se puede llegar a un acuerdo que beneficie a todos.

  • ¡Enfoquese en las soluciones!  Como dice siempre Jane Nelsen: “de dónde sacamos la idea de que para que un niño se porte bien, primero hay que hacerlo sentir mal?”. Buscar culpables o responsables no hará que los niños modifiquen su conducta. Si los ayudamos a buscar una solución, se sentirán importantes, respetados y la situación será justa para todos.

 

Es una tarea difícil pero no imposible. La Disciplina Positiva nos facilita infinidad de herramientas para hacer de la paternidad algo que podemos disfrutar.

 

 

 

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